Existen ocasiones en que la madre y su bebé pudieran estar separados por algún motivo. Entonces se hace necesario que la madre extraiga su leche con regularidad…

Existen ocasiones en que la madre y su bebé pudieran estar separados por algún motivo, es el caso de bebés que nacen de manera prematura, y no tienen la fuerza suficiente para pegarse al pecho de manera sostenida. Ya que por el poco peso se cansan rápido. O bebés que aún nacidos a término, tienen alguna condición congénita que les impide pegarse al pecho, o bebés que nacen con alguna infección adquirida en útero u horas después de nacido.

Es decir, cualquiera que sea la causa, cuando un bebé ingresa a terapia infantil y su condición no le permite amamantar directamente de su madre, se hace necesario que la madre extraiga su leche con regularidad.  La extracción  es lo que le va a permitir no solamente mantener la producción de leche, sino llevarla a la terapia.   

Los estados emocionales de angustia, estrés y ansiedad, que suelen presentarse en las madres del bebé prematuro o enfermo pueden bloquear el reflejo de salida, pero no la producción

La leche materna es el mejor alimento del mundo para el bebé, y aún más si el bebé está en condiciones de salud disminuidas. Es la leche de su madre la que le va a permitir salir más rápidamente de su condición, no solo por los factores nutricionales sino por los factores inmunológicos que lo ayudaran a progresar hacia un estado de salud óptimo.

Los estados emocionales de angustia, estrés y ansiedad, que suelen presentarse en las madres del bebé prematuro o enfermo pueden bloquear el reflejo de salida, pero no la producción. El vaciado frecuente de la mama, es el único factor que condiciona la producción de leche . Es por esto por lo que las madres cuyos bebés no pueden succionar directamente del pecho, deben hacer extracción periódica no mayor a cada 3-4 horas, para evitar la aparición de factores auto reguladores presentes en la mama, que producen disminución de la producción cuando la leche no es extraída.

Lactancia Materna

¿Cómo extraer y conservar la leche materna?

Si el bebé no es capaz de amamantar por sí solo, la madre deberá comenzar la extracción tan pronto como sea posible después del parto.

1. Lo ideal es usar un extractor eléctrico tipo hospital, mientras la madre permanece hospitalizada. También se puede usar un extractor manual. Cualquier que sea, se debe usar cada 3 o 4 horas, estableciendo como mínimo 6 episodios de bombeo en 24 horas.

Es de hacer notar que después del estímulo con el extractor, se enseñara a la madre la expresión manual, para tener éxito en su recogida. En la extracción manual se ordeña con los dedos en forma rítmica sobre la areola, estimulando la salida de la leche de los senos lactíferos.

Se presiona con los dedos índice y pulgar, colocados en la base de la areola, hacia el tórax y luego hacia adelante, como si se quisiera unir los dedos por detrás del pezón. Luego se rota la posición de los dedos en la areola, para drenar todos los segmentos de la mama. Siempre se debe usar un recipiente esterilizado de boca ancha para recoger la leche.

2. Si no hay posibilidad de conseguir un extractor eléctrico o manual, el ordeño se hará mediante extracción manual explicado anteriormente.

3. Masajear suavemente la mama con movimientos circulares alrededor de cada cuadrante mamario. Esto para suavizar los conductos y estimular el reflejo de oxitocina. Si la mama está congestionada aplicar calor húmedo y tibio en la zona previo al masaje.

4. Cada período de extracción no debe ser menor de 20 minutosSe recomienda extracciones de 5 minutos en cada mama, rotando de una mama a la otra hasta llegar a los 20 minutos. Así saldrá más leche que si el bombeo es continuo. Si se utiliza un bombeo eléctrico doble, extraer por 5 minutos simultáneamente de ambas mamas, descansar 5 minutos y volver a extraer por 5 minutos más.

5. Se sugiere que la madre piense en su bebé.  vea su foto o ropa mientras bombea, además de hacerlo en un ambiente calmado, sin afán y con el estímulo positivo de su entorno.

6. La leche deberá ser recogida en envases que se han esterilizado simultáneamente con el extractor. Estos envases serán preferiblemente de plástico duro, boca ancha y tapa de rosca.

La leche recogida deberá ser rotulada con la fecha, hora y nombre del bebé. Si no es posible llevarla a la terapia inmediatamente después del ordeño, se conservará en el fondo del congelador. Deberá llevarse a la terapia siempre congelada, en un envase con hielo.

7. Es conveniente que el centro hospitalario cuente con un Especialista Certificado en Lactancia Materna, que pueda ir a la habitación de la madre y explicarle las ventajas de la leche materna para su bebé.  Darle instrucciones sobre cómo extraer la misma (mediante bombas eléctricas, manuales o expresión manual de las mamas).

8. Si a la madre se le permite amamantar en la terapia infantil, igualmente deberá usar el extractor en la misma forma. Esto debido a que el apego del bebé prematuro suele ser corto, ya que se cansa rápido.

9. Igualmente es importante orientar a la madre en la obtención de la leche más blanquecina. Esta es la leche con más contenido de grasa, se puede identificar porque se verá más densa en el proceso de extracción (tendrá más grasa y favorecerá el aumento de peso del bebé).

10. La leche materna puede conservarse en el congelador durante 2 meses, en el refrigerador 48 horas y a temperatura ambiente 3 horas. Sin embargo, para bebés prematuros se recomienda congelar inmediatamente después de extraer y descongelar directamente a baño de maría, con agua que no hierva. Jamás debe usarse el microondas para calentar o descongelar.

leche materna

 

Es importante apoyar a la madre y al padre emocionalmente. Puesto que no solo deben soportar la carga emocional de regresar a casa sin su bebé, sino que tendrán la tarea física de hacer extracción por lo menos 8 veces en 24 horas. Esta es la manera de mantener la producción de leche hasta que el bebé pueda realizar apego por sí solo.

A menudo les digo a las madres que los médicos están haciendo su labor para que el bebé pueda sanar. Pero la labor de una mamá es más importante, es una labor callada, silenciosa, llena de amor y esperanza. Así va a permitir no solo alimentar a su bebé, sino protegerlo de futuras enfermedades y aumentar sus capacidades de desarrollo e inteligencia.

 

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Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna (IBCLC), educadora prenatal y doula. Además de tener su consulta privada, María es directora de un centro de lactancia materna. En Mundo Máh ella busca compartir sus muchos años de experiencia para guiar a las madres en el hermoso camino de la lactancia materna.

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