Una excelente manera de aprovechar el tiempo de los niños en vacaciones es con libros tipo Wally, Waldo, I Spy o libros de buscar y encontrar…

Muchas veces, padres y maestros desestiman la calidad y oportunidad que ofrecen estos libros.  Quizás porque no saben cómo usarlos y piensan que son simples imágenes atiborradas que cansan o aburren. Pero, la verdad es que como herramientas pedagógicas, éstos son maravillosos.

Son muchos los juegos y lecturas que se puede hacer con ellos y son muchas las habilidades que se puede estimular a través de ellos. Por ejemplo:

 

1. Observación y Atención

Imagen tomada del libro 1001 cosas para buscar en el mar de Editorial Usborne.

 

Generalmente estos libros tienen un texto corto que indica cuáles son los objetos a buscar. Sin embargo, no es necesario limitarse al texto puesto que se pueden agregar ítems a buscar como:

 

  • ¿Cuántos objetos de color amarillo o rojo hay?
  • ¿Cuántos padres aparecen en la escena?
  • ¿Cuántas personas hay fuera del agua? ¿Cuántas personas están usando flotadores redondos? ¿Cuántas personas hay dentro de la balsa redonda?

 

2. Vocabulario y Nuevas Palabras

Muchas veces este tipo de libros no tiene texto, pero si la oportunidad para nombrar y descubrir nuevas palabras. Por ejemplo, en la imagen a continuación de libro La excursión de Doro Göbel y Peter Knorr (Editorial Loguez), se puede pedir a los niños que indiquen dónde está el establo, la huerta o el espantapájaros.

Se puede  hablar de sinónimos: cerca y reja, o  aves y pájaros, o de diferencias entre la misma especie: cerdo, puerco, marrano o lechón.

 

3. Lateralidad y Direccionalidad

La mayoría de las veces, con este tipo de libros, los niños usan el dedo para señalar lo que quieren mostrar.  ¿Qué sucede si no pueden tocar la imagen y en su lugar deben usar palabras para mostrar qué es lo que están viendo o encontrando?.

Por ejemplo, en la imagen del arriba, para hablar del cocodrilo, tendrían que decir que es de color verde con el lomo amarillo y está en el río, cerca de las escaleras de madera donde dos niños juegan a llamarlo; que uno de los niños está arrodillado y tiene una maleta de color roja en sus espaldas y que el que está detrás tiene una pantaloneta roja y una camisa amarilla.

 

4. Paciencia y Espera

Una excelente opción para usar estos libros es jugar “Veo – Veo” con turnos. Consiste en que una o más personas observan la imagen para pensar en un elemento de la imagen.

Luego, el otro debe adivinar aquello que el otro pensó. Se puede dar pistas como, por ejemplo, el color o jugar con frío o caliente según la cercanía. Una vez adivinado el objeto, es el turno del otro para pensar y dar pistas.

Por ejemplo, en la imagen de abajo, tomada de uno de los libros de I Spy de Jean Marzollo, se puede decir “Veo – Veo un bastón de dulce que no es igual que los demás, que es más colorido y está cerca de una fruta con la cual se hace jugo para el desayuno…” ¿Quién ya lo vio?

 

5. Creación de textos

 En la siguiente imagen de un libro de I Spy de Jean Marzollo suceden muchas cosas. Pero, ¿Qué sucede si de esa imagen sacamos un pequeño segmento como el recuadro señalado entre las líneas? Se puede enmarcar así la imagen o recortar un cuadrado en una hoja en blanco de manera que solo se observa el segmento deseado.

Entonces, basándose en ese fragmento en el cual hay un helicóptero atravesando unas banderas y unas personas en el suelo, se pueden generar preguntas provocadoras que ayuden a crear una historia. Por ejemplo, ¿Qué le pasó al helicóptero? ¿Está aterrizando o despegando? ¿Quién maneja el vehículo? ¿Cuál fue la persona en tierra que dio la  instrucción equivocada? ¿Por qué lo hizo?

Con esas preguntas, se estimula la creatividad de los niños y se les permite crear una historia o pequeño cuento.

 

En conclusión, estos libros son juegos eternos que se pueden llevar a cualquier lugar y que permiten múltiples alternativas. Obligan a la familia a jugar y compartir juntos pero también dan la oportunidad de crear un tiempo de construcción y reflexión en solitario.

 

*Puedes conseguir los libros en Creciendo Leyendo /creciendoleyendo@yahoo.com – 315 3154702

 

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es Especialista en Literatura infantil y Juvenil. Ha trabajado en diferentes instituciones educativas apoyando a los niños en lectura y uso correcto de la información. Actualmente es la Directora de Creciendo Leyendo, una empresa que busca ayudar a fomentar la lectura en los jardines y familias, mediante talleres a profesores, padres y directamente con niños. En Mundo Máh quiere ayudarte a potenciar la lectura de tus hijos en casa como una herramienta para la comunicación y el vínculo emocional. www.creciendoleyendo.com