Salud es prevención, y para prevenir hay que invertir. Aquí encontrarás 3 puntos claves para “invertir” en la salud de tus hijos…

Vivir más y con mejor salud no depende de la última tecnología ni de los últimos avances en genética. Cualquier profesional de la medicina y experto en salud les dirá que se basa en trabajar en estos tres puntos que están fácilmente al alcance de todos.

Hay más cosas que se pueden hacer, sin duda. Pero concentrándonos en esos tres puntos, ya están haciendo mucho. Parece fácil, ¿verdad?

 

1.La alimentación

Enseñarles a comer bien es uno de los mejores regalos que puedes hacerles a tus hijos.

¿Es difícil?

No lo es. Cierto que la sociedad en que vivimos no lo favorece, con exceso de oferta de comida poco saludable en cualquier lugar. Y por desgracia, abunda mucha información confusa, contradictoria, y de mala calidad en internet, redes sociales y grupos de WhatsApp.

Para centrarnos en algo práctico, y con todo el rigor de los conocimientos actuales, les recomiendo el plato de la alimentación saludable de Harvard.

E insisto, en realidad esos niños “malcomedores” lo que acaban es comiendo insano. Así que, para sorpresa de muchos padres ese bebé que no comía acaba siendo un niño con exceso de peso.

Mejor empezar bien desde el principio: lactancia materna exclusiva los 6 primeros meses (siempre que sea posible); e introducción de la alimentación complementaria respetando los tiempos y el apetito del bebé.

Es más, la alimentación saludable debe empezar ya en el embarazo.

 

2. El ejercicio

Miles de estudios avalan los beneficios del ejercicio como preventivo de muchos problemas de salud a medio y largo plazo. También tiene reconocidos beneficios emocionales, cognitivos y de socialización.

Y puesto de otra manera: el sedentarismo se asocia a muchos problemas de salud: diabetes tipo 2, sobrepeso, enfermedad cardiovascular, depresión, entre muchas otras.

Los niños pasan muchas horas sentados en el colegio o haciendo deberes. La educación física se considera una asignatura “menor, y para muchos es simplemente una “extraescolar”.

Pero, sobre todo en el tiempo de ocio, que cada vez tienen menos nuestros niños, al ejercicio físico le ha salido un competidor feroz: las pantallas. Móvil, tablet, computador o TV ofrecen una inmensa oferta de ocio muy fácilmente accesible.

Bueno, y ¿cuánto ejercicio debe hacer un niño? Pues cuanto más mejor, no nos vamos a pasar. Seguro.

 

3. El sueño

Pues tampoco en esto la sociedad actual da facilidades. Horarios, luz artificial, pantallitas (¡de nuevo las pantallitas!).… todo interfiere con los ritmos naturales del sueño. Con un buen sueño.

Así que,  los bebés ya no duermen como bebés, muchos niños tienen mala calidad del sueño y se siguen despertando mucho por la noche; y así llegamos al adolescente que no duerme.

Intenten establecer buenos hábitos del sueño desde bebés. Lo agradecerán ellos y ustedes también.

 

*Artículo originalmente publicado en El blog del Pediatra.

 

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A través de Mundo Máh! queremos acompañar a todas las mamás y papás en el maravilloso camino de la crianza. Sabemos que es más fácil cuando tienes el apoyo y soporte de tu familia, amigos, otras mamás. En este espacio convergen mujeres y mamás que quieren compartir contigo sus experiencias, consejos e ideas. La meta: contribuir al desarrollo integral de tus hijos.